En el ámbito de la reproducción asistida la estimulación ovárica es un procedimiento fundamental e integral de tratamientos como la fecundación in vitro (FIV) y la inseminación artificial.

Consiste en administrar medicación hormonal a la mujer con el fin de aumentar la producción de óvulos en sus ovarios. Normalmente, una mujer produce un solo óvulo durante su ciclo menstrual. Sin embargo, en un ciclo de reproducción asistida el objetivo es estimular los ovarios para obtener múltiples óvulos, lo que será crucial para seguir adelante con el tratamiento y aumentar las posibilidades de éxito.


¿Cómo funciona la estimulación ovárica?

El proceso de estimulación ovárica comienza con una evaluación exhaustiva de la paciente para determinar el protocolo hormonal más adecuado. Esto puede incluir pruebas ecográficas, hormonales, y otros estudios para evaluar la función ovárica y la salud general del sistema reproductivo.

Una vez establecido el protocolo personalizado, la paciente comienza a administrarse (generalmente en su domicilio) la medicación para estimular el desarrollo de múltiples folículos ováricos, que contienen los óvulos inmaduros. Los medicamentos se basan en hormonas (gonadotropinas urinarias o recombinantes). Durante el proceso de estimulación, la paciente es monitorizada mediante ecografías y/o análisis de sangre para controlar la respuesta de sus ovarios al tratamiento y conseguir el tamaño folicular adecuado. Puede ser necesario ir haciendo ajustes en la dosis de medicamentos para optimizar los resultados. Esta fase suele durar entre 10 y 12 días.Foliculos_ovario

Una vez que los folículos alcanzan un tamaño idóneo, se administra una inyección de hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) para desencadenar la maduración de los óvulos. Esta inyección se suele programar 36 horas antes de la punción folicular, en la que recuperaremos esos óvulos.


¿Cómo me sentiré durante la estimulación?

Los hábitos de vida no deben cambiar. Puedes seguir haciendo tu rutina habitual (trabajo, deporte, ocio…). Es recomendable, eso sí, descansar y evitar el tabaco y alcohol.

Se pueden sentir síntomas similares a los de la regla, ya que la medicación altera la carga hormonal. Puedes notar dolor de ovarios, hinchazón en el abdomen, cambios en el flujo vaginal, o molestias leves en cabeza y senos. Más allá de esto, no existen riesgos ni peligros para tu salud o capacidad fértil futura.